Crónica de una muerte (política) anunciada… por WhatsApp
En Quintana Roo ya no se asesina la reputación con columnas, investigaciones o debates. No, qué va. Ahora se hace con un audio mal grabado, un mensajito reenviado diez veces y una tía indignada que escribe: “dicen que está muy grave”. Y listo: muerto políticamente… aunque el suso