En Quintana Roo, donde la construcción es uno de los motores del desarrollo económico, contar con mecanismos ágiles y especializados para resolver controversias resulta fundamental. En ese contexto, el acercamiento del Poder Judicial del Estado con representantes del sector para promover el arbitraje representa una alternativa que merece atención.
Durante la jornada “Generalidades del Arbitraje en el Ámbito de la Construcción”, organizada por el Centro de Arbitraje & M.A.S.C., representantes de colegios de ingenieros y arquitectos, de la Sociedad Mexicana de Ingeniería Estructural y de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción conocieron las ventajas y alcances de este mecanismo.
La participación de especialistas nacionales e internacionales permitió abordar herramientas para prevenir y resolver conflictos relacionados con contratos, obras y relaciones comerciales, privilegiando procedimientos especializados y, en determinados casos, más ágiles que la vía judicial tradicional.
El magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia, Heyden José Cebada Rivas, destacó la importancia de acercar estos mecanismos a los sectores productivos y fortalecer la vinculación entre la justicia y quienes participan en la industria.
El reto ahora será que el arbitraje trascienda las jornadas de capacitación y se consolide como una herramienta efectiva, accesible y confiable. Para un estado con el dinamismo inmobiliario, turístico y urbano de Quintana Roo, fortalecer la certeza jurídica también significa generar mejores condiciones para la inversión y el desarrollo.
Más que una alternativa frente al litigio, el arbitraje puede convertirse en un instrumento de prevención y solución de conflictos que contribuya a una justicia más especializada y cercana a las necesidades de los sectores productivos.
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