Con jeta de fuchi y aires de juniors —más falsos que moneda de tres pesos— así ve Cancún a los dos Pablos: bien peinaditos, ensayaditos y teledirigidos por el “Niño Verde”.
Gutiérrez y Bustamante: ni a cuál irle. Recorren tianguis y colonias como turistas de paso: sonríen, posan… pero no alcanzan a darse cuenta que no generan confianza y menos respeto, sino más bien risas y hasta burlas..
Y lo más grave: quieren ser alcaldes de Cancún, como si gobernar fuera un juego de fin de semana y no cosa seria que exige oficio, carácter y calle.
¿Usted coincide… o resulta que la IA es más sincera que las encuestas pagadas?