Por Luis Mis
En Cancún, donde la inseguridad ya no es noticia sino paisaje, reaparece un viejo conocido de las calles: Rodrigo Vázquez Coutiño “El Patriota”, ese espécimen raro que todavía cree en la independencia política… o al menos, en no deberle favores a nadie.
“El Patriota” ha lanzado una invitación directa, sencilla y tremendamente subversiva para la clase política: “Salgan a manifestarse este 15 de noviembre contra la inseguridad y la delincuencia.”
¿Habrase visto semejante insolencia?.
¡Qué falta de respeto al guion oficial!
En vez de hablar de la revocación de mandato, ese juguetito distractor que emociona a los partidos, al hombre se le ocurre poner en el centro del debate… ¡la seguridad!. Imagínese usted el descaro.
Porque, hay que decirlo, en este circo donde PAN, PRI, PRD, PVEM, PT, Movimiento Ciudadano y Morena se reparten culpas como si fueran confeti mojado, nadie quiere que la conversación se desvíe hacia lo que realmente duele: los muertos, las extorsiones, los territorios controlados, el miedo cotidiano del ciudadano que sólo quiere llegar vivo a su casa.
Pero Rodrigo, fiel a su estilo de “no soy de ninguno, pero me caen gordos todos”, insiste en recordarles que el desastre no tiene color partidista.
Y le suelta el reatazo parejo: Corruptos aquí, corruptos allá, corruptos acullá.
Y si alguien se siente aludido, pues que se revise el espejo antes de revisar la marcha.
Según él, y no le falta razón, el sistema político completo nos ha llevado a esta mezcla extraña de sangre, corrupción y discursos de pastel.
Una receta perfecta: dos tazas de ambición,tres cucharadas de indiferencia, y un puño de cinismo servido en plato frío.
Por eso mañana 15 de noviembre se convoca a la gente de bien, que en Cancún ya significa quien no anda armado, no extorsiona, no manda sicarios y todavía paga predial aunque la calle sea un cráter.
La cita es esta tarde frente al Palacio Municipal, ese edificio donde todos los partidos se han tomado su turno para prometer salvación mientras dejan la misma huella: una alfombra de pendientes y un archivo lleno de carpetas empolvadas.
Rodrigo Vázquez Coutiño “El Patriota” dice que esta marcha es contra el sistema.
Yo, el Gato Maya, le creo.
Porque cuando el sistema te falla desde todos los ángulos, no te queda más que salir a la calle y gritar lo que todos murmuran: “Ya basta.”
Y si a los partidos no les gusta, pues peor tantito.
Este sábado no se sale a negociar, ni a aplaudir, ni a pedir foto. Se sale a decirles, con la voz que ellos han ignorado por años, que Cancún ya no está para maquillaje… Está para cirugía mayor.
Nos vemos allá.
Con uñas, con pluma y con memoria.
Porque si ellos no entienden por las buenas, no pasa nada: el pueblo ya afiló las garras… y esta vez no piensa maullar, piensa morder.