El Gato Maya

En Cancún no hubo línea… hubo alfombra roja para Marín rumbo a 2027

En política, la ingenuidad es opcional…
pero el cinismo ya es requisito.

Porque lo de ayer en Cancún no fue un evento.

Fue una coreografía.

Una de esas donde todos saben qué papel jugar… y nadie dice lo que realmente está pasando.

Según el guion:

“reunión con militantes”.
“diálogo sobre el plan de desarrollo 2027-2033”.
“intercambio de ideas”.

Sí, claro.

Y Santa Claus despacha desde Palacio Nacional.

Porque cuando llegan Alfonso Ramírez Cuéllar y Gabriela Mora a “acompañar” a Rafael Marín Mollinedo… no vienen a escuchar.

Vienen a dejar claro quién sí… y quién todavía no.

Pero tranquilos, que aquí no hay destapes.

Aquí hay “reflexión política”.
No hay campaña.

Hay “planeación estratégica”.
No hay candidato.

Hay “servidor público comprometido con el desarrollo”.

Y mientras todos repiten el libreto…
el único que no necesita decir nada… ya está en el centro.

Porque eso fue lo más honesto del evento:
la foto.

Ahí estaba el director de la Agencia Nacional de Aduanas de México… hablando de todo, menos de aduanas.

Curioso.

Porque cuando un funcionario federal empieza a hablar de futuro estatal… no es visión.

Es ambición.

Y cuando esa ambición viene arropada…
no es ocurrencia.

Es permiso.

El evento reunió a la fauna política local:
operadores, leales, convencidos… y uno que otro reciclado que nunca falla donde huele a candidatura.

Ahí andaban Ricardo Velazco, Miriam Morales, María Fernanda Alvear y Orlando Muñoz.

Todos muy atentos.
Muy alineados.
Muy “espontáneos”.

Porque en política, la espontaneidad bien organizada… es señal de línea.

Y aquí la línea fue clarísima:
Rafael Marín ya no está siendo mencionado…
está siendo empujado.

Pero, claro, nadie lo dirá así.

Dirán que “son tiempos de unidad”.
Que “el movimiento está fuerte”.
Que “el pueblo decidirá”.

Ese “pueblo” que curiosamente siempre decide lo que ya decidieron arriba.

Porque en Morena —como en cualquier partido que ya probó el poder— las candidaturas no nacen.

Se procesan.
Se filtran.
Se negocian.
Se autorizan.

Y cuando empiezan estos “eventos casuales”… es porque alguien ya pasó el primer filtro.

El del visto bueno.

Así que no, no fue una reunión más.

Fue un aviso.

Un aviso para los que están dentro…
y una advertencia para los que también quieren.

Porque el mensaje no fue sutil:
el 2027 ya tiene favorito…
y hoy en Cancún le empezaron a armar el escenario.

Y mientras algunos todavía preguntan si ya empezó la carrera…
los que entienden el lenguaje del poder ya lo tienen claro:
no empezó hoy…
pero hoy dejó de disimularse.

ElJuegoDelPoder

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