El Gato Maya

“Alex” Luna Vs. “El Capitán” y el silbatazo de la venganza.

Por Luis Mis

En Cancún el deporte es sano… hasta que alguien escribe algo que no le gusta al director. Entonces ya no es fútbol, es boxeo. Y el primer golpe no va al balón, va al sustento.

Resulta que el periodista Armando Castillo, alias “El Capitán”, denunció que el director del Instituto del Deporte de Benito Juárez, Alejandro Luna, decidió aplicarle una tarjeta roja administrativa: retirar el módulo de venta que operaba su familia dentro de una unidad deportiva. Qué coincidencia tan atlética: criticas la gestión… y mágicamente te quieren reubicar el espacio o sea, fastidiar.

Uno pensaría que el deporte municipal está para promover salud, disciplina y valores. Pero al parecer también sirve como gimnasio de represalias. Aquí el entrenamiento es sencillo: levantas pesas si aplaudes, cargas sanciones si cuestionas.

La versión oficial —si es que llega— seguramente hablará de permisos, lineamientos, reglamentos, trámites vencidos y toda esa gimnasia burocrática que se activa justo cuando alguien se vuelve incómodo.

Porque en este Cancún de discursos bonitos, la libertad de expresión es como esas bicicletas fijas del gimnasio público: están ahí, pero nadie las usa para avanzar.

Y el asunto se pone más sabroso cuando recordamos que el director no sólo administra balones. También es yerno de Gregorio Sánchez Martínez, el siempre vigente “Greg”, experto en sobrevivir políticamente como cactus en el desierto.

“Greg” no está retirado. No está meditando.
No está viendo atardeceres. Está operando. Coordina en la zona norte de Quintana Roo a Somos MX, movimiento que busca convertirse en partido político y que ya mueve fichas con disciplina casi olímpica. En los cafés políticos se comenta que la mira apunta a una diputación federal. Nada ilegal. Nada prohibido. Pero sí muy estratégico.

El pequeño detalle es que cuando aparece una denuncia de represalias contra un periodista atribuida a su yerno, el mensaje político no ayuda.

Porque aunque no haya prueba de instrucción directa, la opinión pública no separa árbol y sombra: ve familia, ve poder, ve castigo… y suma dos más dos.

Y es que en política la narrativa manda. Y mientras se intenta proyectar liderazgo renovado, institucionalidad y regreso competitivo, este tipo de episodios como el de “Alex” Luna Vs. “El Capitán” suenan a viejo manual: “al que critique, apriétalo” y eso no es transformación; es reciclaje de mañas viejas.

Porque si hubo irregularidades en el módulo, que se presenten los documentos y S i no las hubo, entonces estamos frente a un silbatazo selectivo.

El problema no es deportivo, es democrático. Porque cuando el poder usa el reglamento como garrote, ya no administra: intimida.

Y es que pareciera que el yerno “Greg” confunde el gimnasio con el ring político.
Por eso dicen que en política, a veces no te derrota la oposición. Te derrota el exceso de confianza.
O peor aún… la familia.🐾

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