El Gato Maya

Se forma “Rafa”: categoría política 5, con vientos de bienestar.

Por Luis Mis

El Servicio Meteorológico de la Grilla confirma lo que ya se sentía en el ambiente y había publicado como primicia este gato escribidor: a principios de marzo impactará en Quintana Roo el huracán “Rafa”.

Viene con todo. Vientos sostenidos de presión interna, rachas de reacomodo y marejada alta en los muelles del poder.

Dicen que su trayectoria está trazada: Cancún, Playa del Carmen,Tulum, Cozumel y cualquier municipio donde haya estructura que doblar, liderazgo que medir o lealtad que recalcular. No es un ciclón cualquiera: es fenómeno con nombre y apellido, capaz de partir en dos a la “clase política más fuerte de todos los tiempos”. Hazaña histórica, sin duda.

Ni los nortes más bravos habían logrado semejante división con tanta sonrisa institucional, de esos que no sólo mueven palmeras, sino que reacomodan tribus completas.

Pero calma, que desde palacio nacional ya salió el mentirólogo oficial a tranquilizar a la población: no hay nada que temer. Este huracán no destruye; “reordena”. No arrasa; “transforma”. Y si algo se fractura, será por exceso de bienestar.

Porque cuando el viento sopla desde arriba, siempre trae prosperidad… aunque despeine a media dirigencia.

Los expertos en Protección Civil Electoral recomiendan asegurar lonas, revisar lealtades y retirar objetos sueltos —sobre todo esos compromisos que no están bien atornillados. Se prevén desprendimientos de cuadros medios, deslaves de alianzas y posibles inundaciones de discursos épicos. La marejada podría alcanzar a quienes juraban que el clima estaba bajo control.

En la zona hotelera del poder ya se escuchan persianas bajando y teléfonos ardiendo. Algunos piden que “Rafa” sea tormenta pasajera; otros ya buscan impermeable con logotipo nuevo.

Porque en esta selva caribeña el que no cambia de camiseta se queda empapado. Eso sí, la narrativa oficial insiste: todo es por el bien de Quintana Roo.

Y es que si este huracán divide, es para multiplicar. Si remueve, es para sembrar. Y si alguien pierde techo político, que agradezca la ventilación democrática.

Como diría este Gato Maya, con paraguas en mano: aquí no tememos al viento… tememos a la calma después del discurso. Porque cuando anuncian bienestar categoría 5, más vale amarrar bien las convicciones.

Marzo viene con rachas fuertes. Y en la política tropical, el que sobrevive al huracán no siempre es el más fuerte… sino el que sabe leer el radar. 🐾

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