El Gato Maya

Marybel y Aguakan: no ha podido con el agua y ya quiere ver la luz

Por Luis Mis

Ahora resulta que los días de Aguakan están contados —según la diputada Marybel Villegas Canché.

Ajá… cómo no.

Lo dijo muy seria en conferencia de prensa esta mañana, aunque enseguida recordó que el caso está en manos del Poder Judicial. O sea, en buen español: eso puede tardar meses, años o hasta el siguiente sexenio (aunque esto no lo admitió públicamente).

Pero el verdadero motivo del show político fue anunciar su Punto de Acuerdo en la Cámara de Diputadas y Diputados, donde pide que Hacienda y la CFE se sienten a revisar las tarifas eléctricas.

“Disminuir los costos de la luz es una legítima exigencia de nuestra gente, a la que me sumo a las gestiones para lograrlo”, dijo.

Bonito discurso.

Pero, oiga diputada… si no ha podido con el agua, ¿ahora quiere ver la luz?

Porque no hay que olvidar —aunque a muchos les gustaría— que Marybel votó a favor de Aguakan cuando era diputada local. Sí, la misma empresa que hoy promete “sacar” por abusiva, por cobros indebidos, por tarifas que parecen de hotel cinco estrellas y por un servicio que deja más sed que satisfacción.

Luego, ya desde el Senado y con la marea política a su favor, cambió de tono: se volvió la voz del pueblo y promovió una consulta ciudadana para echar a la concesionaria.(Magia política made in Quintana Roo).

Hoy, Marybel vuelve a la carga con la misma bandera: la del cambio, la justicia y el “ya basta”. Pero el pueblo no olvida. Porque mientras los políticos nadan entre discursos, los ciudadanos siguen pagando caro por un servicio que apenas gotea.

Y así, entre promesas, micrófonos y aplausos, seguimos igual: con agua turbia, luz cara y una clase política que confunde las conferencias con resultados.

Ojalá esta vez no sea otro chapuzón electoral.
Porque en esta tierra calurosa, ya ni el agua ni las promesas alcanzan para apagar la sed de justicia.

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