Por Luis Mis – Gato Maya🐾
Quintana Roo presume su “nueva política”: humanismo, cercanía con la gente, respeto ciudadano. Qué bonito suena. Lástima que algunos funcionarios lo interpreten como un libre albedrío para exhibir su narcisismo y alimentar su ego en público.
Caso estelar: Óscar Rébora, secretario de Medio Ambiente. Sí, el mismo que decidió enseñarnos su “lado humano” a través de una señal obscena en redes sociales. Porque nada dice “compromiso con el pueblo” como un dedo en alto y una sonrisa de satisfacción.
¿Fue un error de asesoría? ¿Un impulso irracional? No nos engañemos: fue un acto deliberado de arrogancia disfrazado de “humano”. La política no es TikTok, señor Rébora; es responsabilidad, respeto y, por favor, un mínimo de decencia.
Cada gesto comunica, y usted eligió comunicar estupidez, soberbia y desconexión total con la imagen institucional.
Claro, los hackers salieron al rescate y la foto desapareció más rápido que su sentido común.
Pero esto no fue un error de la tecnología: fue un error humano, el suyo. Y mientras algunos sueñan con cargos públicos como si fueran pasarelas para selfies obscenos, otros seguimos esperando que la política signifique algo más que el espectáculo de la vanidad.
Señor Rébora, tenga cuidado: su “nueva política” podría convertirse en la política del dedo… literal. Y aunque cambie su perfil de foto mil veces, el gesto quedó grabado. Porque en política, los dedos no se olvidan, y las estupideces mucho menos.