Lunes · Septiembre 14, 2026
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Don Mario Ramírez Canul: la partida de un jurista de principios

Hoy Quintana Roo despide a uno de sus hombres públicos más íntegros: Don Mario Ramírez Canul, diputado constituyente de nuestro estado, notario público ejemplar y funcionario que sirvió con lealtad tanto a Cancún como a su natal Chetumal. A sus 81 años, su partida deja un vacío d

Don Mario Ramírez Canul: la partida de un jurista de principios
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Hoy Quintana Roo despide a uno de sus hombres públicos más íntegros: Don Mario Ramírez Canul, diputado constituyente de nuestro estado, notario público ejemplar y funcionario que sirvió con lealtad tanto a Cancún como a su natal Chetumal. A sus 81 años, su partida deja un vacío difícil de llenar, no sólo por la huella institucional que forjó, sino por la calidad humana que lo distinguió.

En tiempos donde la política suele confundirse con la soberbia y el interés personal, vale la pena recordar que existió una generación de servidores públicos que entendía la función pública como un verdadero acto de servicio. Don Mario perteneció a esa estirpe. Con él siempre existió la posibilidad del diálogo respetuoso, la palabra franca y la apertura al entendimiento.

Quienes ejercemos el periodismo sabemos que no siempre es sencillo obtener respuestas claras. Con Don Mario, a pesar de las diferencias naturales entre prensa y poder, nunca se cerró la puerta al respeto mutuo. Podía hablar con la prudencia del político, pero jamás negó la voz ni la atención a los comunicadores, – al menos a mi nunca me la negó -. Eso habla de otra época, una donde los valores y la dignidad tenían peso real en la vida pública.

Hoy, cuando la vida política se ve tan invadida por discursos huecos y actitudes evasivas, su figura cobra mayor valor. Don Mario nos recuerda que la política puede ejercerse con preparación, con firmeza y con humanidad.

Más allá de los cargos que desempeñó, lo que hoy se extraña es su sabiduría como jurista, su trato cordial y la certeza de que en él había siempre un interlocutor dispuesto a escuchar. La política necesita, y seguirá necesitando, hombres de esa talla: comprometidos con la verdad, con la justicia y con su tierra.

Hoy, en su despedida, no sólo se le rinde homenaje por lo que construyó, sino por el ejemplo que deja: su compromiso con el derecho, su convicción democrática y su amor profundo por Quintana Roo.

Ojalá las nuevas generaciones de abogados y servidores públicos sepan volver la mirada a esa escuela donde el respeto a la ley y el servicio al pueblo estaban por encima de cualquier ambición personal.