Esta semana concluyeron en Cancún las mesas de trabajo organizadas por el Sindicato de Taxistas «Andrés Quintana Roo», en las que más de 600 socios concesionarios participaron con una consigna clara: dignificar el servicio de taxi, exigir la correcta aplicación de la ley y fortalecer la unidad del gremio.
Durante tres días —miércoles, jueves y viernes— el auditorio sindical fue un verdadero parlamento del taxismo, donde la base trabajadora, exdirigentes y líderes históricos pusieron sobre la mesa temas que van más allá del discurso: el trabajo, el patrimonio y la dignidad de miles de familias.
Entre los participantes destacaron figuras como Nicolás Castillo, Celso Góngora, Mauro Carbajal, Julio Ramírez, Manuel Canto y Manuel Pérez, quienes con experiencia y visión aportaron al diálogo y al análisis crítico. Lo que se vivió fue un ejercicio legítimo de reflexión y organización, donde el objetivo fue uno: recuperar la fuerza del gremio con propuestas claras y acciones firmes.
Uno de los principales llamados fue dirigido al actual líder sindical y diputado local, Rubén Carrillo: poner el cuerpo entero a esta causa, porque el tiempo de titubeos ya pasó. Hoy se exige la correcta aplicación de la ley de movilidad y el fin de los privilegios a plataformas como Uber y Didi, y los mototaxis. La ley debe ser pareja para todos. La competencia sin reglas es saqueo, no innovación.
Además, se plantearon puntos clave para incrementar la plusvalía de las concesiones, entre ellos:
Eliminar el coyotaje dentro del sindicato, una práctica que distorsiona el valor y la dignidad del oficio.
Establecer reglas claras sobre el precio de rentas y ventas de concesiones, evitando abusos y especulación.
Prohibir que vehículos particulares trabajen en sitios autorizados de taxis, y exigir que se aplique la ley para impedirlo.
Optimizar la aplicación digital de movilidad del propio sindicato, para ofrecer una alternativa competitiva frente a las plataformas digitales.
Solicitar mano dura contra taxistas que intentan controlar sitios a la fuerza y amedrentan a sus propios compañeros. La autoridad no puede voltear hacia otro lado.
Pero también se habló de lo que no estuvo: los que critican desde el anonimato, los que se escudan en perfiles falsos para dividir y desinformar. Tuvieron la oportunidad de expresarse cara a cara, con argumentos y propuestas. Pero callaron. Porque construir siempre exige más que destruir.
Y es que este ejercicio democrático no concluye aquí. Las mesas continuarán en Mérida, Chetumal y Valladolid, donde también hay interés en sumar esfuerzos, exigir voluntad gubernamental, y garantizar que la ley y el orden también protejan el derecho de los taxistas organizados.
Hoy no se habló sólo de transporte. Se habló de justicia, de trabajo honesto, de unión sindical y de respeto. Lo que está en juego es el pan de cada día de miles de familias. Y la exigencia es una sola: que nadie esté por encima de la ley, ni siquiera los algoritmos.
Está sobre la mesa la paz laboral de una ciudad turística que necesita reglas claras. Y, sobre todo, el respeto a un gremio que ha sabido levantarse, resistir y ahora se reorganiza con más fuerza que nunca.
Buenas noticias para Playa del Carmen de parte de nuestra presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y nuest
El equipo dándolo todo para el gran grito de independencia en Playa del Carmen con Sin Bandera y Xim
La voz de las mujeres mexicanas también construye historia. Abril Celeste Dzub Castillo es la ganado